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La gastronomía mediterránea emplea profusamente en sus platos los frutos secos, lo que actualmente se entiende por Dieta Mediterránea: una dieta considerada por muchos expertos como las más aconsejable para la salud y el bienestar de las personas, con abundante contenido en alimentos de origen vegetal (cereales y derivados, fruta y verdura , legumbres y frutos secos), pobre en grasas de tipo saturado, con una preponderancia de ácidos grasos monoinsaturados, sobre todo gracias al aceite de oliva, cantidades considerables de ácidos grasos omega-3, una baja ingesta de colesterol, abundancia de vitaminas antioxidantes, Pro -vitaminas y compuestos fenólicos y cantidades adecuadas de fibra.
Los frutos secos son alimentos deliciosos, fáciles de adaptar a nuestra gastronomía diaria y con magníficas propiedades saludables, son nutritivos, sabrosos y energéticos, además los rutos secos presentan una amplia gama de colores, texturas y sabores por lo que resultan apetitosas para la mayoría de las personas.
Al ser una fuente sorprendente de Vitamina E, sobre todo las nueces, los rutos secos poseen efectos antioxidantes, por lo que juegan un importante papel en la regulación de la circulación sanguínea y en el retraso del envejecimiento. A parte de ser muy saludables, los frutos secos otorgan a tus recetas un toque especial que roza el exotismo. Los frutos secos son fáciles de combinar y de introducir en cualquier dieta equilibrada, son una opción culinaria sana y de rápida preparación.
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- La Almendra tiene un alto contenido proteico y de fibra dietética, ricas en vitamina C. - La Avellana posee una gran cantidad de proteínas e hidratos de carbono. - El Pistacho es muy rico en aportes minerales como potasio, calcio, fósforo y hierro, muy energético. - Las Nueces representan un magnífico aporte de fósforo, hierro, calcio, magnesio, potasio y cobre. Favorecen la concentración y la Memoria. - La Nuez de Macadamia, sus aportes nutritivos son, principalmente, proteínas, hidratos de carbono, fósforo y gran contenido energético. El consumo habitual de frutos secos, principalmente el de nueces, almendras y avellanas, ayuda además y según numerosos estudios a reducir el colesterol total y el LDL, el colesterol denominado malo, hasta en un 10 por ciento. |
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